2007-01-13

[6 vidas] 4. No te duermas

(esto es parte de un cuento que empieza aquí)

Por favor Felipe, no te duermas.

Siento angustia.

No sé por qué es así. Pocas cosas me gustan más que dormir a tu lado. Abrazarte fuerte, sin soltarnos y despertar abrazada a ti. ¿Qué más puedo pedir?

Todo es perfecto. Nuestros hijos, nuestra casa, nuestros viajes. Hasta fui famosa mientras escribí.

Me preparo para otra noche perfecta, pero no puedo quedarme tranquila, tengo susto y no sé por qué. Tu mirada, que me calma sólo con posarse en mi, se oculta tras pesados párpados, y yo intento, por última vez esta noche, tratar de retenerte aquí. Tus ojos se entreabren por unos segundos, me miran, y vuelvo a escuchar tu voz, cansada ya: "Tengo mucho sueño María Francisca, necesito dormir".

Hay tantas cosas que te quiero decir. Mañana ya será tarde, cuando estoy contigo no existe otra realidad que ser feliz. Pero todo desaparece cuando no estás aquí. El resto se ha ido borrando, en tu ausencia ya no reconozco otro deseo que no sea esperarte a ti.

Jamás podría responderte con un no. ¿Cómo podría hacerlo, si siempre estás pensando en mi? Hiciste mis sueños realidad, me has dado todo lo que alguna vez pedí. Pero por otro lado, no tengo vida propia, no tengo misterios, eres el dueño todos mis secretos. Temo no ser un desafío, un aporte, no tengo mundo propio ni reconozco más a la antigua María Francisca que había en mi.

Quiero ser normal, tener vida propia, pero todo lo que pienso y hago empieza y termina en ti. Ya nunca salgo de la casa. Mis libros que algún día me hicieron famosa, van cambiando, desapareciendo. Va quedando sólo un nombre, un personaje, una historia, una vida. Ya lo sabes, eres tú.

Ya no reconozco a las personas, sus rostros, sus vidas, no existen, se hacen indistinguibles entre sí. Nuestros hijos, tú sabes que los amo, pero sus nombres, sus caras se han ido borrando, soy incapaz de reconocerlos. Ya ni siquiera podría decirte cuántos son. Sólo sé que son los niños que viven aquí. ¿Qué me está pasando? ¿Los tuvimos porque quisimos, o sólo me los diste porque fue lo que algún día pedí?

Al principio no era así. Cada día una nueva sorpresa, un nuevo recuerdo que atesorar. Mi dicha no podía ser mayor cada vez que exclamaba "¡te acordaste!". Siempre me sorprendías cumpliendo cada pequeño sueño que tuve alguna vez. Uno a uno fueron haciéndose realidad, hasta que la lista se acabó, y ahí estaban frente a mi, no me quedaba nada más para pedir. Ahora sólo nos queda disfrutar esta soñada rutina, que por más que busque alternativas, más perfecta no podría ser.

¿Qué haría sin ti? ¿Tengo siquiera el derecho a dudar? Mil veces me has dicho que soy la mujer perfecta, amalgama de todo lo que alguna vez buscaste. Pero siento que cada día vas perdiendo el interés por mi. A lo mejor hasta ya te aburrí. ¿Qué pasaría si apareciera otra mujer, más joven, más compleja y difícil de comprender, llena de vida e ideales propios? Alguien fascinante, rebelde, como yo ya nunca lo podré ser. ¿Has soñado alguna vez con ella? ¿Aunque no fuese la mujer perfecta, me dejarías por alguien así?

Por favor, escúchame, abrázame, y no te duermas.

Sólo alegría. No puedo llorar, en un mundo perfecto como el nuestro no existen las lágrimas. ¿Cómo voy a ponerme a reclamar, si tengo todo lo que alguna vez pedí?

Escúchame Felipe, te lo ruego. No te duermas, no te duermas, no te duermas.

Capítulo: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13