2007-02-19

[6 vidas] 7. Qué hiciste

(esto es parte de un cuento que empieza aquí)

Felipe, por favor dime qué está pasando. Todavía no llegas, te estoy esperando, pero ahora cuando llegas nada parece arreglarse.

Nuestro mundo se está destruyendo, las paredes se tiñen de sangre. ¡Qué pasa!

Si pudieras ver los dibujos de nuestros hijos, sólo pintan cosas terribles.

Estoy harta. Claro, llegas y te encierras, dices que estás cansado y que no quieres hablar con nadie. Pero algo te pasa, yo te conozco. Mírame a los ojos, quiero verlos, descubrir que hay detrás de tu mirada.

No te quedes callado, ¡te estoy hablando! ¡Mírame cuando te hablo! ¡Sal de ahí!

Veo culpa en tus ojos. Te lo ruego, dime qué hiciste.

A veces pienso que me quieres fuera de tu vida. Verme muerta. ¿Eso te haría feliz? Es tan fácil, es tan simple, sólo unas pastillas más de la cuenta y ¡No me toques! ¡No te atrevas a tocarme de nuevo!

Niños, guarden sus cosas nos vamos. El papá se volvió loco. Tenemos que salir de aquí.

Siempre supe que esto podía pasar. Me voy, no me esperes de vuelta mientras no seas capaz de mirarme a los ojos y decirme qué pasó. ¿Que te crees muy hombre? Voy a llamar a mi papá, él nos va a recibir.

No contesta.

¿Por qué no contesta?

¿Qué le pasó? ¿Tú sabes?

¿Por qué me miras así?

¡Qué le hiciste a mi padre!


Capítulo: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13

Continúa leyendo...

2007-02-16

artista invitado: 5 minutos

La espera ha sido larga, pero pronto aparecerán 7, 8, 9 y 10. Mientras tanto los dejo con un cuento de la Jose. Y si quieren más de ella traten de encontrar alguno de sus blogs.


5 minutos
de LaJOSE

Al fin llegamos! Este chofer me tenía más histérica de lo que debería estar por naturaleza. Afortunadamente uno se casa una vez en la vida por lo que no tendré que contratarlo nuevamente… me queda el viaje al hotel, pero, ya todo habrá pasado, no! ahí faltará lo peor uf! En fin, aquí estoy, ya llegué, el chofer me abrió la puerta y no veo a mi dama de compañía !Quién me va a agarrar la cola!

Ahí está él… !y no se afeitó!, a no, así no me caso, yo me pinté hasta lo que no se pinta y este ni se afeita, no hay derecho. Al frente está mi madre con todo su maquillaje corrido de tanto llorar y ya formó una posa entre sus patas. No sabría decir si llora de alegría porque me voy de la casa o de pena de que me veo más regia que ella en su matrimonio. Mi padre no vino de frentón, después de su experiencia con mamá no quiso saber más de matrimonios y luego de separarse anda con todas hasta que lo dejan por no querer establecer el “sagrado vínculo”.

Eso me recuerda que no sé qué mierda estoy haciendo aquí. Yo había jurado que nunca me casaría y ahora estoy entera de blanco que ni sé si me lo merezco. Sí, me lo merezco porque a pesar de que me acosté con todos nunca fuí infiel, pero eso no puede trascender más allá de mi pensamiento porque este pobre gil jura que todavía estoy virgen, ja! a los veinti… !qué importa cuántos! Son y se acabó. Por lo menos no se me pasó la vieja, ja! nunca faltan los imbéciles que se enamoran de ti. Todo esto me recuerda de que voy a tener que actuar en la noche de bodas como si fuera mi primera vez, pero sólo tengo que hacerun poco de memoria….., en realidad un poco más que un poco de memoria pero, es su primera vez también y me lo tiene reservado como regalo de matrimonio, ja! como si no se le notara lo perno en la forma de tratar a una mujer, pero yo me hago la tonta con tal de casarme y no tener más la preocupación de poder quedar embarazada total, me porté tan bien como polola que me merezco un poquito de infidelidad como casada.

La cara de tonto alegre está empezando a cambiar al ver que no avanzo hacia él. De seguro estará pensando que me estoy muriendo de nervios pero la verdad es que estoy empezando a arrepentirme… ¿y si me voy? Pasaría a ser la villana de la película y eso me agrada en gran manera. Pero ¿y qué hago con el problema del embarazo, ni tendría donde vivir porque ya me dieron la última, e irme con este chofer quizás dónde? Ah, no! Me caso y se acabó.

Continúa leyendo...

2007-02-15

[6 vidas] 6. Plan b

(esto es parte de un cuento que empieza aquí)

Hola, yo de nuevo.

Lo siento, no me resultó lo que tenía planificado para esta parte. Cuando pregunté por las películas favoritas de la Pancha la mayoría de las respuestas que me dieron fueron las mías, y no las suyas, como si todo este tiempo no hubiese estado hablando de ella, si no de mí. Pero la Pancha existe, es real, y pensé que la mejor manera de demostrarlo era que ella escribiera este capítulo. La invité a dar un paso adelante, a mostrarnos que es real, a contarnos lo que piensa, lo que siente, a refugiarse en la ficción si así lo prefiriese, pero sobre todo, a entregarnos un poco de todo lo que tiene para entregar.

Y me dijo que no.

Me dijo que no se iba a inmiscuir en mis escritos, y a lo más me pidió que corrigiera lo que había dicho de ella para aclarar que nunca manda cadenas de e-mail, "a lo más chistes cuando son muy buenos". Yo pensaba que algo podía cambiar, que al ir leyendo esto iba a volver a sentir lo que algún día sintió, pero no. A lo mejor logré algo de eso con la primera carta, pero me dice que todo lo que he escrito después ha ido diluyendo ese sentimiento. Le carga que haya escrito en tercera persona, encuentra que la historia es inverosímil, etc. Y yo aquí sigo escribiendo, ya no tanto por ella, sino por mis amigos, a ustedes que me han acompañado hasta acá, lo mínimo que les debo es un final.

No creo que el rechazo sea malo, más bien hace fuerte. ¿Cuántas historias no han escuchado de cómo grandes éxitos fueron rechazados al principio? ¿Cuántas veces les dijeron que no a los Beatles? Claro, es fácil reírse de los que los rechazaron, pero la realidad es más profunda que eso. Al rechazarlos los cambiaron, les hicieron ver que el éxito no sería tan fácil, que debían esforzarse más para llegar donde querían. Al rechazarlos los ayudaron y corresponde agradecerles, pero la historia es injusta y son recordados como los estúpidos que no supieron reconocer el talento que tenían en frente suyo. Saben qué, probablemente vieron algo de baja calidad, y si lo hubiesen aceptado a la primera, así habría quedado.

Pasa algo similar en las relaciones de pareja. La única manera de cambiar a alguien es rechazarlo total y completamente. ¿Por qué alguien habría de cambiar sus malas costumbres si lo quieren igual? Sólo cuando se ven solos, cuando quieren recuperar lo que tenían, alcanzan la energía suficiente para cambiar, para escuchar los consejos, para ser las personas que deberían ser. El problema es que si llegan a ser perdonados y recibidos nuevamente, todo habrá sido perdido, y el esfuerzo en vano. Ya saben como son, y los van a seguir queriendo igual. Sólo con un rechazo completo, total y permanente aprenderán la lección, y podrán ir por el mundo como mejores personas. Sin embargo los que rechazaron deben permanecer lejos, privados de disfrutar los beneficios, sin que nadie vea el bien que le hicieron al mundo, y más encima, si la otra persona se vuelve exitosa, como los estúpidos que la rechazaron.

A lo mejor eso es lo que yo debería hacer, dar un paso atrás, dejar de prestarle atención. Puede que sea lo necesario para que cambien las cosas. No sé, también empecé ir a un taller literario buscando inspiración para terminar este cuento y cuando se lo comenté le encantó la idea, e incluso me dijo que iba a ir a la próxima sesión. Yo feliz, pero como era predecible, un día antes me dice que no, que no va a ir porque no le alcanza la plata. Obviamente le ofrecí que fuera como mi invitada, pero insistió en que no. Entonces, ¿para qué cresta me dice que es por plata, si claramente ese no es el problema? ¿Por qué ese afán de jugar con mi cabeza?

Hay una frase de Oscar Wilde que traducida dice que "sólo las personas superficiales necesitan años para verse libres de un dolor. Un hombre dueño de si mismo puede poner término a un dolor con la misma facilidad que puede inventar un placer." Puede que sea cierto, yo no viví todos estos años con un dolor, sino con una esperanza. Ahora que murió soy libre, y todo está en mis manos.

O quizás debería dejar de escribir, al final de cuentas lo mío son los números, no las letras.



Capítulo: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13

Continúa leyendo...